Tapar un nombre que ya no quieres llevar es uno de los covers que más me piden. A veces es el de una expareja; otras, un tatuaje que se hizo deprisa. Las letras suelen ser finas, y eso ayuda a la hora de tapar un nombre tatuado.
¿Se puede tapar cualquier nombre?
Casi siempre, pero no de cualquier manera. Antes de proponerte un diseño miro cinco cosas:
- El grosor de las letras. Una letra fina se tapa con facilidad; una letra gruesa y rellena cuesta más de ocultar.
- Lo oscura que está la tinta. El negro intenso es lo más difícil de ocultar.
- El tamaño y la forma. Un nombre largo y horizontal necesita un diseño que siga esa dirección.
- La zona. Condiciona el tamaño máximo del nuevo diseño.
- La antigüedad. Un tatuaje de hace años suele estar más claro y difuminado, y eso lo pone más fácil.
La regla de oro de un cover up
El diseño nuevo tiene que ser más grande que el nombre y tener más densidad justo donde están las letras. No se trata de pintar encima, sino de construir una imagen en la que las letras antiguas queden integradas en sombras, pétalos o texturas.
Por eso un cover casi nunca puede ser una pieza diminuta de línea fina del mismo tamaño que el nombre: no habría nada con qué ocultarlo.
Diseños que tapan bien un nombre
- Flores con pétalos superpuestos. Peonías y rosas tienen capas y sombras naturales donde las letras desaparecen. Es de lo que más hago, y encaja muy bien con un estilo botánico.
- Ramas y hojas. Siguen la dirección horizontal de un nombre y reparten la densidad a lo largo.
- Plumas y alas. Tienen muchas líneas paralelas que camuflan los trazos de las letras.
- Humo y transparencias. El sombreado con efecto de velo disimula lo que hay debajo. Te lo explico en humo y transparencias.
- Animales con pelaje. En microrrealismo, la textura del pelo esconde muy bien trazos antiguos.
Lo que no suele funcionar
- Tapar negro con colores claros: el negro siempre gana.
- Un diseño con mucho espacio en blanco justo encima de las letras.
- Intentar que el tatuaje nuevo sea igual de pequeño que el nombre.
¿Hace falta láser antes?
No siempre. Si el nombre es fino o ya está algo desgastado, se puede tapar directamente. Si es muy oscuro o muy grueso, unas pocas sesiones de láser para aclararlo abren muchas más opciones de diseño y permiten un resultado más ligero. Si es tu caso, te lo diré con sinceridad.
Cómo lo trabajamos
- Me envías una foto del tatuaje con buena luz natural, sin filtros, y su tamaño aproximado.
- Valoro las posibilidades y te digo qué tipo de diseño puede funcionar, y si conviene láser antes.
- Dibujo la propuesta sobre la foto de tu tatuaje, para que veas cómo quedaría el nombre integrado.
- El día de la sesión colocamos el diseño sobre la piel y comprobamos que las letras quedan bien tapadas.
Cuánto cuesta tapar un nombre
Depende del tamaño y de lo que haya que ocultar. Suele costar algo más que un tatuaje nuevo del mismo tamaño, porque el diseño es más complejo. Te doy el presupuesto cuando vea las fotos.
Puedes ver ejemplos reales de antes y después en la página de covers. Y si quieres que lo miremos, envíame tu foto.